sábado, 24 de octubre de 2015

RIESGO  DE INTERNET: PHISHING  Y SPOOFING

Una de estas conductas es el phishing, definida, en el texto que aparece en el blog: www.iustificado.blogspot.com, como la labor de robar información personal y privada para hacer uso de ellas de forma delincuencial. En las instituciones educativas, el phishing puede darse cuando alguna persona decide tomar información de cualquier miembro de la comunidad educativa y utilizar esta información en actividades ilegales como: robar dinero, copiar exámenes para conocer sus respuestas previamente a la presentación del mismo o simplemente robar información y usar los datos personales para iniciar procesos de extorsión o chantaje.
Misfud  (2012) define el spoofing como el reemplazo de la identidad de otra persona para fines indeterminados. Estos fines pueden ser delictivos.


Imagen 2.  Márquez, E. (2014). Robo y suplantación de identidad y Phishing. Tomado de https://aprendiendodelapalabra.wordpress.com/2014/10/22/robo-y-suplantacion-de-identidad-y-phishing/


RIESGO DE INTERNET: DES ADAPTACIONES CONDUCTUALES  Y  FORMAS DE MITIGAR LA ADICCIÓN A LA INTERNET:

De acuerdo a Saldaña (2001) citado por Castellana & otros (2007), las nuevas tecnologías de la información y la comunicación pueden generar que algunos seres humanos vean seriamente afectada su capacidad de auto controlarse facilitando así la aparición de comportamientos de tipo adictivo. Debido a que los niños, niñas y jóvenes de las instituciones educativas se encuentran en proceso de formación y están descubriendo su papel en la sociedad, los docentes y padres de familia deben prestar especial atención y cuidado ante la posibilidad de que alguno de los estudiantes desarrolle conductas adictivas a internet, lo cual puede ocasionar dificultades en el desarrollo emocional, físico, social y afectivo de quien la padece.

Tabla 1.  Acciones preventivas para mejorar el uso de Internet.
Acciones preventivas para mejorar el uso de Internet.
Practicar lo contrario en el tiempo de uso de Internet: La técnica consiste en romper la rutina para adaptarse a un nuevo horario. Por ejemplo, si lo primero que hace el adolescente al levantarse es comprobar el correo, podemos sugerir que lo haga después de desayunar.
Interruptores externos: Se trata de usar cosas que el adolescente tenga que hacer o sitios donde ir como señales que le indiquen que debe desconectar. Como ayuda a estas alarmas naturales se pueden usar relojes o alarmas de tiempo.
Fijar metas: Para evitar las recaídas se puede elaborar un horario realista que permita al adolescente manejar su tiempo. Se puede elaborar un esquema de conexiones breves pero frecuentes. El tener un horario tangible puede permitir tener sensación de control.
Abstinencia de una aplicación particular: Una vez se ha identificado la aplicación que resulta más problemática para el adolescente, éste debe dejar de utilizarla. Esto no significa que no pueda usar otras aplicaciones relacionadas con la red. Si el adolescente encuentra problemas con las salas de chat, entonces no debe usarlas más, pero si puede usar el correo electrónico o los navegadores Web.
Usar tarjetas recordatorias: Podemos pedirle al adolescente que haga una lista de los cinco principales problemas causados por la adicción a Internet y otra con los cinco principales beneficios de estar desconectado de Internet o abstenerse de usar una aplicación.
  Desarrollar un inventario personal: Podemos sugerir que cultive una actividad alternativa. El adolescente debe elaborar un inventario personal de las cosas que ha dejado de hacer a causa de su adicción, para luego clasificarlas en “muy importante”, “importante” o “no muy importante”. Debemos hacer que examine especialmente las actividades “muy importantes” para que se haga consciente de lo que ha perdido y le gustaría recuperar.
Educar en el uso de Internet como fuente de información y formación: Incorporar su uso en las metodologías de estudio del adolescente, de manera que la red sea un espacio de comunicación vinculado a la reflexión y al conocimiento.
Informarse sobre las herramientas y recursos de prevención: Existen una serie de programas que se pueden instalar en el ordenador para bloquear el acceso del navegador a contenidos nocivos, para limitar el tiempo de conexión o para registrar las webs visitadas. El navegador FireFox tiene una aplicación (pageaddict.com) que permite autorregular las webs visitadas y el tiempo invertido. Hablar de Internet con el adolescente: Las valoraciones que hacen los adultos sobre el uso de Internet de los adolescentes son mayoritariamente negativas. Los adolescentes ante esta actitud se alejan e intentan evitar hablar de estos temas con el adulto. Estas actitudes tocan de pleno al proceso de socialización adolescente y le dejan ante un vacío de referentes adultos con quien contrastar las ventajas e inconvenientes de usar estas herramientas.
Entender el exceso de Internet como una forma de reaccionar al malestar psicológico: Preguntarse por qué el adolescente centra su vida de ocio y de relación en Internet. Tener una actitud de escucha activa ante su aislamiento.
Nota: Tomado de Castellana y otros (2007).


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